Cómo tramitar el CAU (Código de Autoconsumo)

Ya hemos mencionado el CAU varias veces a lo largo de esta guía, como uno de los últimos pasos del proceso de instalación. Es el momento de dedicarle un artículo entero, porque aunque en la mayoría de los casos es tu instalador quien se encarga de tramitarlo, entender qué es exactamente y cómo funciona te va a ayudar a hacer un seguimiento real del estado de tu instalación, en lugar de depender por completo de que «ya te avisarán».

Qué es exactamente el CAU

El Código de Autoconsumo, conocido por sus siglas CAU, es un código alfanumérico de 26 dígitos que identifica de forma única tu instalación de autoconsumo y la vincula con tu punto de suministro eléctrico, es decir, con tu CUPS (el número que aparece en tu factura de la luz y que identifica tu punto concreto de consumo). Sin este código, tu instalación no puede quedar correctamente registrada, ni podrás beneficiarte de la compensación de excedentes que hemos explicado en artículos anteriores de esta guía.

Piensa en el CAU como el «DNI» de tu instalación solar: mientras que el CUPS identifica tu punto de consumo (tu vivienda, a efectos eléctricos), el CAU identifica específicamente tu instalación de generación y la relación entre ambos.

Quién debe solicitarlo

En la práctica, es la empresa instaladora quien se encarga de solicitar el CAU en tu nombre, como parte del servicio de tramitación que suele incluirse en el contrato de instalación. Dicho esto, cualquier titular de una instalación de autoconsumo conectada a la red puede necesitar interactuar con este trámite, ya sea una vivienda particular, una empresa o una comunidad de vecinos con autoconsumo colectivo.

De dónde sale el número exacto

Aquí hay un detalle curioso que muchos instaladores no explican, y que resulta bastante práctico saber: en la mayoría de los casos, el CAU no es un número aleatorio que «se genera» desde cero, sino que se construye directamente a partir de tu propio CUPS. La fórmula habitual consiste en tomar tu CUPS de consumo y añadirle la terminación «A000» al final (o «1FA000» si tu CUPS tiene 20 dígitos), dando lugar a un código final de 26 dígitos. Por ejemplo, un CUPS que termine en unos dígitos concretos se convertiría en un CAU añadiendo esa terminación estándar.

Esto significa que, en instalaciones individuales sencillas, muchas distribuidoras permiten deducir el CAU directamente a partir de tu CUPS, sin necesidad de esperar a que te lo asignen manualmente, aunque el trámite formal ante la distribuidora sigue siendo necesario para que quede correctamente registrado.

En el caso de instalaciones colectivas, el CAU se genera a partir del CUPS de alguno de los consumidores acogidos al grupo de autoconsumo, y relaciona a todos los participantes y a todas las instalaciones de generación asociadas a ese grupo.

El proceso paso a paso

Aunque los detalles concretos varían ligeramente según tu distribuidora eléctrica (Endesa, Iberdrola, e-distribución u otras) y tu comunidad autónoma, el proceso general sigue esta secuencia:

1. Finalización de la instalación física

Antes de solicitar el CAU, tu instalación fotovoltaica debe estar físicamente terminada y contar con el Certificado de Instalaciones Eléctricas (CIE) correspondiente, que acredita que cumple con la normativa técnica.

2. Solicitud ante tu distribuidora eléctrica

El instalador (o tú mismo, si decides gestionarlo directamente) contacta con tu empresa distribuidora para solicitar el CAU, normalmente a través del área privada de su web, indicando datos como tu CUPS de consumo, el tipo de autoconsumo elegido (con o sin excedentes) y, en el caso de autoconsumo colectivo, los CUPS de todos los consumidores asociados.

3. Verificación técnica por parte de la distribuidora

La distribuidora revisa la documentación aportada y, en algunos casos, contacta directamente para verificar los datos antes de formalizar la asignación del código.

4. Registro ante tu comunidad autónoma

Una vez obtenido el CAU, la instalación debe inscribirse en el registro administrativo de autoconsumo de tu comunidad autónoma, con la documentación tramitada por el instalador según la modalidad elegida. Este es el paso que formaliza legalmente tu instalación ante la administración autonómica.

5. Alta en tu contrato de compensación (si aplica)

Si te has acogido a la modalidad con excedentes y compensación, el último paso consiste en formalizar el correspondiente contrato con tu comercializadora, vinculado ya a tu CAU, para que la compensación empiece a aplicarse en tus futuras facturas.

Cuánto tarda todo el proceso

No existe un plazo único, ya que depende de tu distribuidora y de la carga de trabajo que tenga en ese momento, pero como referencia general, la asignación del CAU suele resolverse en un plazo de días a pocas semanas una vez presentada correctamente toda la documentación. Es en el registro autonómico y en la formalización del contrato de compensación donde a veces se acumulan más retrasos, especialmente en comunidades con mucho volumen de instalaciones nuevas.

Qué puedes hacer si el trámite se retrasa

Si han pasado varias semanas desde que tu instalación está terminada y todavía no tienes confirmación de tu CAU ni de tu alta en compensación, lo más práctico es:

  • Pedir a tu instalador una actualización concreta sobre en qué fase exacta se encuentra el trámite.
  • Contactar directamente con tu distribuidora si tienes dudas sobre el estado de la solicitud, ya que muchas ofrecen la posibilidad de consultarlo a través de su área privada.
  • Guardar toda la documentación y comunicaciones relacionadas con el trámite, por si necesitas reclamar algún retraso excesivo más adelante.

En resumen

El CAU es una pieza pequeña, pero imprescindible, de todo el proceso de legalización de tu instalación solar: sin él, no puedes acogerte a la compensación de excedentes ni considerar tu instalación completamente regularizada. Aunque normalmente es tu instalador quien gestiona este trámite, entender cómo se genera y qué pasos incluye te permite hacer un seguimiento informado, en lugar de quedarte simplemente esperando a que «todo se resuelva solo» tras la instalación física de tus paneles.

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